jueves, 9 de abril de 2015
lunes, 23 de marzo de 2015
Una llave
Podrán destruir vuestras imágenes, podrán ocultar vuestros verdaderos nombres, podrán esconderos detrás de cuentos y leyendas, podrán demonizaros, podrán engañar a un mundo que parece querer ser engañado, pero nunca nadie podrá arrancar el secreto que muchos de nosotros guardamos en nuestros corazones, la luz de una antorcha que nunca se apaga y que guía nuestros caminos incluso en la más completa oscuridad, el sonido del batir de vuestras alas, del aullar de vuestros lobos, del ladrar de vuestros perros, el ulular de vuestros búhos, el cantar de la tierra y los cielos a través de todas las criaturas. Esa antorcha eternamente encendida en todo lo que vive y ha de morir es la carga de una pesada espada manchada con la sangre de mil guerras. Una llama que permanecerá siempre encendida, un arma con un propósito firme. Un regalo custodiado por mil y un guardianes y una sola llave.
viernes, 13 de marzo de 2015
sábado, 28 de febrero de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
jueves, 26 de febrero de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
jueves, 19 de febrero de 2015
Hay palabras
Hay palabras que cuando se dicen, el tiempo se para, los
ruidos se callan y lo único que suena es el latido de tu corazón, como un mazo
golpeando mecánicamente sin sentido alguno.
Hay palabras que cuando se dicen, recuerdan lo que ya sabías
y habías olvidado en defensa propia, realidades que no se tocan hasta que se
pronuncian, golpes al aire que pegan fuertemente en la cara.
Hay palabras que matan sentimientos de un plumazo y crean
vacíos tan inmensos que hacen que se ahoguen el resto de las palabras.
sábado, 10 de enero de 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Solo mientras tanto
Hubiera entregado el Dios que no poseo,
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.
Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.
Mario Benedetti
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.
Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.
Mario Benedetti
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