jueves, 28 de febrero de 2013

martes, 26 de febrero de 2013


Quiero hacerte el amor “tiernamente”

Que se funda tu cuerpo en mi alma

Y al mirar tus ojos oscuros

Darte un beso fugaz en la frente

Que tiembles junto a mi

sentirte fragil

que mi fuego te queme sin quemarte

que tus labios susurren suplicantes

de pasión, de arrebato y de locura

Sentir que te vas y que regresas

Mientras yo jadeante te disfruto

Y acaricio tu cuerpo y tu cabello

Muriendo de amor en los intentos

Quiero hacerte el amor

Toda la noche

Que descubras en mi besos el deseo

Mientras mi aliento se mezcla con el tuyo

Y volvemos a recordar que nos queremos

Sentirnos sin fuerzas, sin sentidos

Embriagados de placer y de locura

Ignorantes del tiempo y los espacios

Y aun asi... comenzar de nuevo

Mirarte por ultima vez en la penumbra

De este cuarto testigo de lo nuestro

Y dormirme cuando ya te adentras en mis sueños

Mientras se entrelazan tus dedos con los mios.

Mario Benedetti 



sábado, 5 de enero de 2013

Carta a un amigo IV


Siento que la distancia se alarga con cada día, con cada luna, con cada silencio.
Las mismas caras se difuminan con el paso del tiempo.

Una sonrisa se pierde a lo lejos, una sonrisa que un día decía algo y hoy cuelga inerte en una foto en la pared, la misma pared que una noche intentamos tirar a fuerza de intentos desconfiados, de medias verdades y golpes de pluma o de tecla.

Ya no suenan las notas del piano, el ruido, la gente. Todo quedó lejos en solo unas horas que parecieron días, o tal vez fueron días convirtiéndose en meses.
Ya no importa el tiempo pues a partir de hoy es ahora, desde esa misma noche en que cesaron los ruidos.

La gente aparecía difusa ante mis ojos, como si todas aquellas personas fueran desconocidas de repente. Fue como mirar a través de un papel traslúcido y tratar de distinguirlos, de tocarlos, de hablarles, pero me resultaba imposible.

Una oscura noche llegó tras la puesta de sol, la noche más oscura que jamás he visto, sin estrellas, sin luna, sin nadie. Todos estaban allí y en cambio no había nadie. Reinó entonces un gran silencio, aquí y allí, una desconexión brutal golpeaba mi corazón y mi conciencia, como si hubieran muerto todos los dioses y hubiera quedado la fe huérfana y desamparada.

Al contemplar todo lo que me rodeaba la gente impasible ante aquella catástrofe silenciosa, las mismas risas de siempre, los mismos juegos, de lo más profundo de mi ser salió un impulso incontrolado de ira ante todo lo que me rodeaba, de sed de justicia y de odio a lo que yo misma soy.

Salió el sol de nuevo sin nada nuevo, desconexión, rabia e incomprensión y tras el día volvió la noche.

De pronto tú, amigo de años, mi viejo amigo, reapareciste en mi vida como una bocanada de aire cálido entre tanta frialdad, volvió la conexión, allí había alguien y no cualquiera, allí estabas tú, entre todos aquellos que aparecieron más recientemente en mi vida.

Todo ahora es distinto de cuando era niña, incluso el trato contigo amigo.

Algunas veces es la locura la que sale al rescate de la cordura para conservar el juicio
 .

viernes, 21 de diciembre de 2012

Últimamente y con motivo de la fecha en la que nos encontramos no leo y oigo más que comentarios despectivos hacia las personas que por miedo al final del mundo se han fabricado bunkers por temor a cuantos males pudiera acecharlos.
Risotadas, fiestas, viñetas y celebraciones virtuales para el momento señalado.
Hoy día 21 de Diciembre del 2012 escribo esto como un día más que es. Un precioso día soleado, después de un montón de días lluviosos y nublados que hemos tenido en esta semana.
Doy gracias a Dios y puedo reírme desde mi bunker particular, el salón de mi casa, donde todo sucede como yo quiero y cuando yo quiero. Donde apago y enciendo la tv o el ordenador cuando quiero, donde como y duermo a salvo de todo, porque al fin y al cabo, ahí afuera, el sol ha salido un día más.


Y tu dime ¿qué entiendes por fin del mundo?

martes, 11 de diciembre de 2012

viernes, 30 de noviembre de 2012

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Resistencia


Tengo ansia de resistencia y desesperanza por no tenerla, deseos oscuros, lejanos, palabras incompletas, frases a medias, nostalgias de plena luz en mitad de las noches.
Tengo vacíos sin tu presencia, pensamientos sobre tu ausencia, recuerdos en las madrugadas.
Mi insomnio lleva tu nombre y mi sueño la mano incapaz de alcanzarte, de tocarte, de sentirte.
Mis labios llevan el secreto de lo que callo a gritos, los besos que no te doy, las palabras que no te digo, el sabor de tu piel que nunca he probado, la sonrisa que me arrancas con solo una muestra de tu lejana presencia.
Soy la luna que aúlla al lobo desde el cielo y lo contempla perdido, transformándose ella misma en lobo perdido que busca la luna.
Tu, eres la herida que no sana,
 Que sangra cada noche, con cada ausencia
 Y con cada presencia,
 La música oscura, la voz desgarrada,
 El aire que cruza, la tierra mojada.
La lluvia que no moja y el fuego que no abrasa
El verso que no rima, el tiempo que no pasa.
Acorde sordo y mudo
Corazón que acompasa
Este alma en luna nueva
Que no haya en ti su casa
Oscuro deseo, oscuro, como un castigo sin razón. Los dioses del norte te trajeron con las nieves de la primavera, ya entonces no encajaba.
Te regalo mi luna oscura, mi nostalgia y mi bosque, mis palabras no dichas, mis poemas no escritos…

Vega