domingo, 4 de noviembre de 2018


Qué jodidamente triste estoy, mamá. pero ya no eras tu.
A veces siento cómo el pilar que eras, con el paso de los años, se tornó en un retroceso hasta llegar a la niña que vi los últimos días.
Todo esto sin una demencia ni alzheimer.
Mis referencias las tengo que buscar en lo que tanto te asustaba, en aquel amigo, en todo lo intangible que te contaba.
Entre tu debilidad y mi inseguridad se manisfestó algo tan "explicable" y tan intangible...
Tan solo algunas personas os asustasteis, porque aquello hablaba de cosas que yo no podía saber, el resto encontró la explicación en mi desamparo y soledad,
pero seamos sinceros, el segundo motivo no podía saber nada de lo que yo sabía.
Tu y yo sabemos que había algo más que el "recurso de escape" de una niña traumatizada. Tu y yo sabemos todas aquellas cosas que te conté y que eran ciertas. Tu y yo sabemos que desgraciadamente, encajaba en el perfil perfecto de haberme inventado todo, si no fuera porque tu y yo sabemos que todo aquello nos desvelaba cosas reales, no fantasías.
Ahora estoy sola y yo se, que mi perfil encaja en una persona con problemas, que el sentido lógico es tan evidente como incierto, porque no puedo demostrar lo que pasó.
Ahora me encuentro en la obligación de callar, porque se a lo que llevan las consecuencias de hablar.
Ahora me encuentro tan sola... viviendo en un tablero, en una maqueta de una vida, jugando mi turno en este juego, con una sonrisa en la cara, sin entender nada. Aguantando la respiración en lo que atravieso este campo de ortigas,
Y tu ya no estás y ya nadie entiende esto.
Y estoy sola y ya no puedo expresarlo