miércoles, 15 de junio de 2016

¿Qué es la Demisexualidad?

Fuente http://hipertextual.com/2015/03/que-es-la-demisexualidad
La sexualidad de una persona suele asignarse a la homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad o asexualidad. Hay un término a medio camino entre ellos: la demisexualidad. ¿Qué es la demisexualidad? En el imaginario colectivo moderno, la sexualidad de las personas se puede dividir entre la homosexualidad, la heterosexualidad o la bisexualidad. También está la figura del asexual. Dentro de cada una de estas opciones puede haber más términos que contextualicen a cada persona, que completen su orientación sexual. Hay uno que pasa desapercibido, desconocido para la gran mayoría, con dosis de sufrimiento potencial para quien lo experimenta, sobre todo en la adolescencia y juventud temprana: la demisexualidad. La demisexualidad la experimenta quien no siente atracción sexual en base a un físico, sino únicamente por personas con quienes tenga una conexión emocional fuerte, ya sea amor profundo o una amistad muy grande. Sin esos vínculos, sin esa honda relación previa, es incapaz de sentir atracción por ninguna persona. Se suele hablar de la demisexualidad como una especie de asexualidad temporal, únicamente se despierta la sexualidad de la persona que la tiene con el paso del tiempo y ciertas experiencias vitales con otra persona muy afín. En el caso de que se destruyan esos vínculos emocionales, la atracción sexual también se evapora. Es importante no confundir la demisexualidad con un carácter que simplemente prefiere reservar la experiencia sexual hasta una etapa más madura de una relación formal. Es muy posible que en ese tiempo sí haya un deseo sexual pero por convicciones morales, religiosas o aspectos personales (timidez, vergüenza, inseguridad, miedo...) escoja reservarse. El demisexual nunca sentirá esa atracción antes de llegar a un estadio de gran confianza, afinidad. Un demisexual es proclive a un desconcierto durante su adolescencia que conduzca al sufrimiento. No es fácil vivir en un mundo cuya publicidad y contenidos de entretenimiento juegan constantemente con la atracción física, con desconocidos que en menos de tres segundos pasan a ser un objeto de deseo. La intensidad y la capacidad de control ya dependen de cada uno. En un demisexual esta sensación no se puede dar. Un desconocido, incluso un conocido sin más, como tantos otros en la vida, nunca despertarán la atracción. En una etapa como la adolescencia, la edad de las hormonas, cuando a un quinceañero le seduce hasta el metereólogo del telediario, es complicado pasar desapercibido en el entorno cuando rompes los cánones de esta forma. Para un demisexual es posible reconocer la belleza de una persona (del mismo sexo o del sexo ajeno, no es incompatible con homo, hetero ni bisexualidad). Para definir las sensaciones de un demisexual se habla de dos tipos de atracción sexual: primaria y secundaria. La primaria se basa en las cualidades exteriores: su físico, su rostro, su forma de vestirse y peinarse, la seguridad de su personalidad básica. La secundaria se basa en cualidades no sólo interiores sino además fruto de una relación previa: una relación estable y duradera de fidelidad y amor, una conexión emocional intensa, admiración mutua en base a ideas o actitudes. Normalmente, las relaciones comienzan por la etapa primaria y en algunos casos se llega a la secundaria: sin un interés físico no se cultiva la relación de pareja. En otros casos se decide no pasar de ahí (relaciones muy esporádicas, puntuales, únicamente sexuales, etc). En la demisexualidad ocurre al contrario: para alcanzar la etapa primaria hay que alcanzar antes la secundaria. La demisexualidad está acuñada por la Asexual Visibility and Education Network (AVEN). También tiene su propia organización en Demisexuality.org. En los últimos años, la asexualidad ha sido acogida y defendida por asociaciones en defensa de los derechos de homosexuales y transexuales, sin embargo la demisexualidad pasa bastante más desapercibida. Como cuenta alguno de los testimonios en su organización, quizás no sea necesario porque es algo más invisible para la sociedad y exento de polémicas, por otro lado, ridículas.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Abrí la puerta y entré en mi casa, pero hallé un hogar. Esta vez, al cruzar la puerta el olor era diferente. Una mezcla de recuerdos tan olvidados que no sé si pertenecen a un pasado de infancia o a un pasado anterior. Un olor a madera y a familia inundó primero mi nariz, luego mis pulmones y por último mi corazón, Creí reconocer el olor de mi estirpe, de mi familia, de una familia que apenas recuerdo. Ese olor penetrante a madera húmeda, a viejo, a carencias materiales y excesos de amor. A montañas verdes y verdes praderas, al arroyo que pasaba frente a la casa, a las flores silvestres de primavera. Las palabras que apenas recuerdo. Aquella fuente redonda entre mis manos que contenía algo que no recuerdo. El miedo y la emoción al saberte inmerso en mi trabajo, en tu enseñanza. La distancia prudencial entre dos almas que saben que son una sola convenientemente separadas en aquel aquí y ahora. El último recuerdo, el último momento, ese intenso olor a tierra mojada y a prado verde bajo mi cara, mi cuerpo paralizado, mis pensamientos desvaneciéndose al mismo tiempo que el miedo, tu figura agachada junto a mí, con la mirada perpleja. -¿Qué ha pasado?, fue mi último pensamiento,- algo ha salido mal, recuerda esto, voy encontrarte, fueron tus últimas palabras.

viernes, 22 de abril de 2016

domingo, 20 de marzo de 2016

Asimilación omnipresente: Absorber todo, en todas partes, todo el tiempo. La buena lectura amplía los horizontes de la mente, destruye las barreras sociales y te da la capacidad de ser crítico.Desarrollar un pensamiento crítico es la tarea en estos tiempos donde la concentración mediática impone su discurso en beneficio propio y en detrimento de las mayorías.

Posted by Lo encontré por ahí on Jueves, 18 de febrero de 2016

miércoles, 2 de diciembre de 2015

jueves, 10 de septiembre de 2015

Desde el alma

Hermano cuerpo estás cansado desde el cerebro a la misericordia del paladar al valle del deseo cuando me dices / alma ayúdame siento que me conmuevo hasta el agobio que el mismísimo aire es vulnerable hermano cuerpo has trabajado a músculo y a estómago y a nervios a riñones y a bronquios y a diafragma cuando me dices / alma ayúdame sé que estás condenado / eres materia y la materia tiende a desfibrarse hermano cuerpo te conozco fui huésped y anfitrión de tus dolores modesta rampa de tu sexo ávido cuando me pides / alma ayúdame siento que el frío me envilece que se me van la magia y la dulzura hermano cuerpo eres fugaz coyuntural efímero instantáneo tras un jadeo acabarás inmovil y yo que normalmente soy la vida me quedaré abrazada a tus huesitos incapaz de ser alma sin tus vísceras. Mario Benedetti

martes, 11 de agosto de 2015

lunes, 29 de junio de 2015